Te doy la bienvenida al grupo.
Antes de que empiece nada, quiero preguntarte algo.
¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo y lo disfrutaste de verdad?
No lo típico de «estaba bien» o lo de «pasé un buen rato», pero como cuando te preguntan cómo estás y contestas un “bien” automático.
De verdad. Sin la voz de fondo interfiriendo y diciéndote lo que tendrías que estar haciendo en ese momento.
Si tienes que pensarlo mucho ya tienes la respuesta.
El lunes 13 comenzamos. Apúntalo.
Cuando te adoctrinaron a ser buena, responsable y productiva no sabías que todo eso tiene un precio.
Y sí, te adoctrinaron. Socialmente te adoctrinaron para encajar. Te dijeron que lo correcto era eso. Te enseñaron a producir y que tú vales según lo que logras. A tachar listas y a estar a la altura de lo que se espera de ti. Porque eso te hacía crecer y ser mejor, te decían.
Y ahora llevas años haciéndolo todo bien según los estándares de ese software que te instalaron, pero sintiendo que por el camino has perdido algo.
Porque nadie te enseñó a vivir con todo eso sin ir quedándote vacía por dentro, poquito a poco y sin darte cuenta.
Con todo lo que tienes sentir que te falta algo hace que pienses que eres una desagradecida.
Lo que nadie te explicó nunca fue cómo evitar perderte por el camino.
El lunes 13 comenzamos.
Quiero que imagines esto.
Son las 7 de la mañana. Te despiertas.
Y en lugar de que tu primera emoción sea sentirte agobiada al recordar todo lo que tienes pendiente, o directamente ponerte a mirar la agenda en el móvil, simplemente estás.
Estás despierta. Presente. Sin la vorágine mental desde el comienzo del día.
Suena a cuento ¿Verdad?
Pues no lo es.
Es lo que describen quienes han pasado por aquí. Y no tenían una vida diferente a la tuya.
¿Cuánto tiempo llevas esperando sentirte así?
En nada comenzamos a ver por qué no lo consigues. Y qué hace falta para que pase.
Faltan 5 días.
Sé lo que has pensado.
«Ya lo he intentado antes. Terapia, retiros, cursos, libros. Y siempre vuelvo a lo mismo».
Escúchame un momento.
Eso no es un fracaso tuyo.
Es que todas esas cosas que has intentado antes, por muy buenas que sean (porque alguna lo será), atacan el síntoma. No el origen, el patrón y el foco que lo genera.
Es como tomar ibuprofeno cuando tienes una infección. Te quita el dolor. Un rato.
Pero la infección sigue ahí.
Lo que vamos a trabajar en este taller no es otro ibuprofeno.
Es ir directamente al patrón de fondo.
Y hay una diferencia enorme entre las dos cosas.
El 13 de este mes de julio, primer día. Lunes que viene. Ya queda menos.
Hay un perfil muy específico de mujer que llega a este taller.
No es la mujer que todo el mundo ve que está destrozada.
Es la que lo tiene todo (o casi todo) de cara a la galería, y si preguntas a quien la conoce dirán que es súper resolutiva, una tía que puede con todo. Pero si le preguntas a ella lo que siente te dirá que algo falla, que no es capaz de sentirse plena y disfrutar de su vida.
Un tipo de mujer formada. Responsable. Capaz. La que tira del carro la primera.
La que cuando le preguntan cómo está, dice «bien» con una sonrisa que tiene tan ensayada que casi resulta natural.
Porque admitir que no estás bien lo sientes como debilidad. Como ingratitud por no apreciar del todo lo que has llegado a conseguir. Como si fueses desleal a la imagen de ti que has construido.
Si te reconoces en eso, este taller es para ti.
Pero no para que dejes de ser quién eres.
Para que por fin puedas serlo de verdad.
Faltan 3 días.
En dos días comienza el taller.
Serán cuatro días para asimilar situaciones. Cuatro piezas del mismo patrón.
El cuarto es en directo por Zoom, el jueves 16 de julio a las 19:00 h. Con sorteo de una sesión 1:1 conmigo al final para las que se queden.
Apúntalo en la agenda.
Este taller no lo olvidarás al día siguiente.
Prepárate. Viene fuerte.
Mañana comienza.
Y antes de que llegue, quiero hacerte una sola pregunta.
¿Cuánto tiempo llevas esperando sentirte bien de verdad?
No «mejor que antes». Y, desde luego, nada de la frase absurda de «Estoy bien, no me puedo quejar».
Sentirte bien. Con lo que tienes. Con quién eres. Sin la sensación constante de lo que debería ser diferente, lo que deberías sentir o pensar. Sin los “debería”.
Si la respuesta es «demasiado», ya tienes lo que necesitas saber.
Primera sesión la tendrás disponible mañana a las 7:00h en el grupo.
No la dejes para luego.